Historia

 

La Maragatería la describió Pascual  Madoz en su diccionario histórico, geográfico y estadístico en  1848 así:

“Situada entre los montes del Teleno y Foncebadon, comprende su demarcación 44 pueblos. Su terreno tiene 4 leguas de largo y otro tanto de ancho, y aunque en algunas partes no deje de ser fértil, en lo general, es bastante áspero: por eso dejando el cultivo de los campos en manos de mujeres, han buscado los maragatos  en la arriería el sustento; son los que más conservan las prácticas y usos de sus antepasados. Manejan caudales propios y ajenos, y pueden presentarse como tipo de laboriosidad, Honradez y buena fe..”

 

En 1888 el Diccionario Hispano-Americano de los editores Montaner  y Simón en el que denomina como País de los Maragatos situando su comarca al suroeste de Astorga, delimitándose entre los montes de Foncebadon y Teleno, y la Valduerna. Se hace constar que casi todos los maragatos se dedicaban a la arriería y se les encontraba en muchas poblaciones de España con su característico traje de ancho sombrero, jubón encarnado con botones afiligranados de oro, chaquetón que había sustituido al antiguo chaleco-peto de cuero y bragas de lana o merino ceñidas a las polainas con cintas.

 

De igual manera, Concha Espina en su novela La Esfinge Maragata, habla del pueblo maragato así:
“En la hidalga  paramera de León, solar de los más castizos de la raza, teatro y reliquia de inmortales memorias, duerme el pueblo maragato, incógnito y oscuro, desprendido con misterioso origen de cuna remota progenie”

He aquí un fragmento de la película La Esfinge Maragata:


Don Laureano M. Rubio Pérez en su libro La Burguesía Maragata dice:
“Asentada al sur de la provincia leonesa, La Somoza, nombre original de la posteriormente denominada Maragatería con sus más de 600 Km², es una de las comarcas naturales mejor identificada no tanto por sus rasgos geográficos o naturales, cuanto por acoger durante siglos a un colectivo social plenamente identificado con la burguesía comercial y con los sistemas de transporte que dinamizaron el comercio interior entre Castilla y Galicia a lo largo de la Edad Moderna.”

 

Los orígenes de la maragatería son confusos e inciertos y son muchas las versiones existentes, desde la que los centra en su origen de pueblo Astur hasta las cunas remotas de pueblos orientales pasando por su origen de moros cautivos Mauori Capti o mauro gotho, por descender de aquellos moros y godos que antes de la invasión árabe existían en España,   los  cuales  aliados entre si y casados, la descendencia resulto no ser ni moros ni godos sino maurogothos. En  la etimología  varios tratadistas    opinan que la  palabra maragato procede de la ibero-celtica  Marc`hekaat que significa cabalgar, o de la persa Maragot, de la latina Maricatus-maricatus-marigatus aplicable a la vestimenta ya que manicatus ,significa que tiene mangas, algo similar opina Garcia Yebra al decir que el nombre deriva de una prenda de la indumentaria, es decir de las baragas o maragas (bragas) con que se vestían, o de las moriscas murabots o maurisco-mauriscato-maurigato, que significa moro guerrero valiente. Según la teoría de Jaime Oliver Asín, el gentilicio se hace derivar de una primitiva tribu del norte de África, existente en el siglo VIII, llamada Baragwata  en al que parte de su gente se estableció casualmente en la provincia de León.


Del estudio geográfico-físico vemos que la maragatería  coincide con la zona de la  “Somoza” apellido que llevan la mayor parte de los pueblos que la componen. En la antigüedad, el monte Teleno, que es el accidente orográfico mas importante de la zona, fue llamado Moza , cuya traducción pudiera ser Rey de los Montes y la zona que domina este monte seria la “Sub-moza” –bajo de- , que por evolución se convierte en  Sumoza o Somoza.

 

Es  muy cierto  que antes que maragatería se le llamó Somoza por lo que parece acertada  y aceptable la  sugerencia de Alonso Luengo de que el nombre de maragato no es el antiguo y que la denominación de maragato como tal  sea la derivada de su oficio de arrieros y mercaderes (mercator o mericator), donde la c se vuelve gutural y la e y la i se transforman en a  por pura simpatía con la sílaba que llevaba el acento quedando la palabra maragator  de la que la r final al no ser palabra aguda fue perdiendo valor y sonoridad,  y que el nombre no es local sino que se les atribuyó en regiones castellanas donde los maragatos desarrollaban su instinto mercantil y de trajinería que les caracterizaba. Algunas versiones más arriesgadas y que no pasan de puro anécdota, sitúan el origen de la palabra maragato en que la principal ocupación de los mismos fue la arriería y esencialmente de la Coruña a Madrid por lo que transportaban los productos del mar a Madrid, bien es conocido que a los madrileños se les apoda “Gatos”, por lo tanto los arrieros iban del mar a los gatos, mar a gatos, si lo unimos nos queda Maragatos.